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1825

Diseño: Francis Tresham

El sucesor modular del 1829: mapas por unidades (1, 2 y 3) que se pueden combinar según el número de jugadores.

1825 — Resumen


Tipo de capitalización


Flotación y límites de acciones por jugador


Cantidad de dinero según número de jugadores


Final de partida (end game triggers)


Número de fases


Lista de trenes y precios


Lista de privadas


Lista de corporaciones


Mecánicas específicas


Venta de emergencia (emergency sell)

No hay un mecanismo de venta de emergencia en el sentido habitual: una compañía nunca está obligada a tener un tren, así que el dinero del presidente y la venta forzosa de acciones nunca entran en juego en una partida normal. El único mecanismo relacionado es la administración judicial: una compañía que termina una ronda de operaciones sin tren y no puede recorrer ninguna ruta cae en administración judicial y pasa a jugarse en piloto automático, comprando el tren de depósito más barato que pueda pagar con su propia tesorería; si ni siquiera puede cubrir la tarifa mínima de alquiler, es la propia compañía —no el presidente— la que asume un préstamo de administración judicial para alquilar un tren al banco. Nunca se toca el dinero ni las acciones personales de ningún jugador.

Comparación con 1830

1. Ambientación, mapa y número de jugadores
El 1830 cubre el noreste de los EUA para 2-6 jugadores con un único mapa fijo. El 1825 —el sucesor modular que Tresham diseñó a partir de su propio 1829, el juego que dio origen al género— traslada la acción a la Gran Bretaña victoriana y se vende en tres Unidades independientes (Unidad 1: sureste de Inglaterra, Unidad 2: Midlands, Unidad 3: norte de Inglaterra y Escocia) que pueden jugarse solas o combinadas. Según la combinación elegida, el número de jugadores va desde 2 (la Unidad 3 en solitario, un caso raro en el género) hasta 8-9 si se combinan las tres Unidades con los kits regionales.

2. Compañías históricas con valor nominal impreso, no elegido
En el 1830 el jugador que funda una compañía elige su precio de salida. En el 1825 cada una de las catorce compañías históricas británicas ya lleva su valor nominal impreso en el certificado —entre £67 y £100— y ningún jugador puede elegirlo: las acciones siempre se venden a ese precio fijo.

3. Privadas vendidas por orden de precio, no subastadas
En el 1830 las seis privadas se reparten con una subasta a ciegas al inicio de la partida. En el 1825 no hay subasta: las privadas salen a la venta por orden ascendente de precio durante la primera Ronda de Compraventa de Acciones, y cada jugador, en su turno, solo puede comprarla al precio marcado o pasar.

4. El precio de la acción no lo mueven los jugadores, sino los resultados de la compañía
En el 1830 cada compra o venta en la ronda de bolsa desplaza de inmediato el precio de la acción arriba o abajo. En el 1825 comprar o vender acciones nunca altera el precio: este solo se revisa una vez, al final del turno de operaciones de la compañía, según si ha repartido dividendo y cuánto ha ganado en relación con su valor.

5. Sin quiebra personal: la Receivership sustituye al presidente en apuros
En el 1830, si una compañía no puede pagar, la responsabilidad acaba recayendo en el bolsillo personal del presidente. En el 1825 el dinero de los jugadores y los "Company Credits" de las compañías son patrimonios completamente separados: ningún jugador pone nunca dinero propio. Si ningún accionista quiere asumir las dos acciones necesarias para ser director, la compañía pasa a manos de un Receiver (normalmente el propio banquero), que retiene siempre la ganancia y puede alquilar trenes del banco por solo £10 el turno.

6. Dos sistemas de capitalización conviven en la misma partida
En el 1830 todas las compañías capitalizan igual (plena, al flotar al 60%). En el 1825 las catorce compañías históricas principales capitalizan de forma plena con un valor impreso, mientras que las compañías "minor" de la Unidad 3 capitalizan de forma incremental y ni siquiera flotan de la manera habitual: simplemente "se forman" cuando tienen suficiente dinero para pagarse su tren obligatorio.